Exposición temporal: MAACH JEB Territorio Ancestral

Del 10 de Julio al 8 de Septiembre de 2015
Inauguración: 10 de Julio de 2015 – 1:00 pm.

Hoy los indígenas Wounaan del Litoral Pacífico colombiano están amenazados por el conflicto armado y la extrema pobreza en que viven. Ellos están en medio de la guerra por el control del negocio de la droga y las armas entre los grupos neo-paramilitares y las guerrillas del ELN y las FARC. A pesar de que esta situación ha puesto en grave riesgo a esta comunidad indígena, -declarada por el gobierno colombiano en vías de extinción física y cultural-, los Wounaan están resistiendo por su sobrevivencia cultural y por proteger sus propiedades. Las generaciones de Wounaan que han crecido en desplazamiento en las ciudades y que no conocen la selva le piden a su dios Ewandam retornarlos a su territorio ancestral donde fueron creados a la orilla de la playa.

Desde hace una década los Wounaan viven en un ciclo de permanente confinamiento y desplazamiento el cual se ha incrementado sustancialmente en los últimos cinco años. El pasado 10 de junio, 110 Wounaan se desplazaron de la comunidad El Papayo, en Chocó. Entre septiembre y noviembre del año pasado, se desplazaron 920 indígenas de varias comunidades en el Valle del Cauca. En el 2013, tres mil veinte Wounaan de Chocó y del Valle estuvieron confinados con movilidad limitada de sus actividades bajo el control de los actores armados.

La política Wounaan ha sido la de permanecer en sus propiedades y sólo desplazarse para proteger a la población más vulnerable. Los Wounaan reciben constantemente amenazas específicas de reclutamiento a menores y de muerte a líderes indígenas. A esto se suma la coerción de la libre movilidad en el río San Juan y por ende la prohibición de sus actividades de sustento diario como lo son la pesca, caza, siembra de pan coger y su producción artesanal lo que ocasiona una crisis humanitaria por falta de comida y de recursos.

La exposición Macch Jeb: Nuestro Territorio Wounaan/ Sobrevivencia cultural es un tributo a la comunidad Wounaan y a sus formas de vida entre las que se cuentan la pintura corporal con jagua, las prácticas chamanísticas del benkuna (doctor espiritual), y los cánticos y bailes ceremoniales. Los Wounaan producen pocas artesanías y productos debido al confinamiento, sin embargo están educando a las mujeres en sus derechos y su papel en el conflicto armado. Los bekuna, los líderes y las mujeres rezan por la paz en frente de una canoa, como es su ritual.

Las fotografías de esta exposición fueron tomadas en un viaje que hice en el 2011 a Unión Pitalito, Chocó con la Organización de Naciones Unidas para los Refugiados en Colombia, ACNUR, quien ha fortalecido a los Wounaan con estrategias para proteger y defender los derechos de la comunidad en el conflicto armado. ACNUR les ayudo a construir dichardis -casas tradicionales comunales- para los desplazados. A la vez, esta exhibición es una forma de agradecer a las comunidades indígenas del San Juan quienes en sus canoas con tan solo sus bastones sagrados, arriesgando las vidas de sus hijos y mujeres, fueron a rescatarnos de la guerrilla FARC, que mantuvo al equipo de las Naciones Unidas retenido por algunas horas.

La exposición y los talleres dictados por la comunidad Wounaan cuentan con el apoyo del Museo de Trajes. Las fotos fueron donadas a la fundación Entre Paréntesis, organización sin ánimo de lucro encargada de promover la cultura indígena por medios audiovisuales, y de recaudar los fondos que se necesitan para terminar la construcción de una casa para los desplazados Wounaan que viven en Ciudad Bolívar. Esta casa fue diseñada por el arquitecto Steven Heller, quien lamentablemente fue asesinado este año, y a quien se le rinde homenaje a través de sus proyectos, visibles en su página Stevenheller.org

Alexandra McNichols-Torroledo